Como un recuerdo sacado de otra conciencia.
Una sonrisa que abrÃa mil puertas repetidamente.
Un instante tan inmenso
como el peso de tus paraÃsos creados en tu entrepierna.
Y siento que aún
sigo abrazando tu cintura con fraternal cariño
atravesado por cada latido del gran amor
que se asoma tras la cremallera.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados