Esquinas de cachacos a la orden.

Alas de plástico olor a semen.

Las paredes imprimen tus huellas en cada orinada.

Las estrellas se ven más cerca de tu corte militar.

Arrechura de cachaco.

Más cocaína que hace bajar la noche.

Un rumor recorre tu cintura

es el rumor del cliente que alucina contigo.

Tu sonrisa del tamaño de sus diez lucas

de su jarra de cerveza

de sus ojos ansiosos.

Agitas tus alas

que encienden el grito de las sábanas.

Y el cliente satisfecho

porque le has hecho ver la luz de tu fin de semana

de tus ejercicios a las cinco de la mañana

de la distancia del  hogar

que se rompe en Plaza San Martín.

Aguantada noche que se abre.

El corte militar que dignifica a la tropa.

El número uno con camiseta negra y líneas amarillas

Un camino colorido para recursearse

y no sentir la lejanía

que cada noche acecha con un pajazo

de Lunes a Jueves.

                                                                                                                   25 de marzo del 2005